Libro Taquigrafia

La Taquigrafía ha seguido un camino paralelo al de la Mecanografía, tanto en su nacimiento como en su desarrollo, estableciéndose una similitud bastante acusada a pesar de que desde su nacimiento en España en 1761 hasta nuestros días han pasado dos siglos y medio.

Esta ciencia tiene sus principios de nacimiento con Francisco de Paula Martí como introductor y creador de los signos principales, y con González Entrerrios descubridor posterior de los signos de declinación y prefijos e impulsor de las técnicas que le faltaba al sistema taquigráfico para completar la gran obra que ha sido siempre denominada “ciencia de la taquigrafía Martiniana”.

Infinidad de veces se nos ha preguntado por la denominación del sistema que estamos impartiendo durante tantos años, con la ignorancia, en algunos casos y la esperanza o duda de confirmar en otros, si el sistema taquigráfico era el “Martí”. Y claro, para que esta pregunta tenga una respuesta correcta y concreta debemos explicar su contenido y desarrollo.

Todos los sistemas provienen de Martí. Es así de simple. Lo que ocurre es que hasta en una especialidad tan noble, que ha ayudado tanto al profesional y que como la Mecanografía, que se ha pasado siglos escribiendo para todos y plasmando y glosando millones de noticias e historias del Mundo y que jamás ha escrito la suya propia, la taquigrafía ha estado desamparada y en las manos de ciertos individuos que la han modificado, alterado, cambiado, reducido, tecnificado de forma arbitraria e incorrecta y en definitiva han tratado de inventar lo ya inventado, con el consiguiente deterioro profesional efectuado para una lengua tan especial como la española, ya que el sistema taquigráfico martiniano estaba y está perfectamente adaptado y planificado en sus muchos giros y lecciones, no necesitando de algunos autores iluminados que, en su afán de protagonismo, introdujeron modificaciones absurdas, alterando el orden de sus grupos de terminación, prefijos y otros signos y en definitiva tratando de crear un caos profesional de grandes dimensiones.

Esto motivó la creación de métodos y escuelas de tal o cual nombre, con este o aquél aditivo, con este o aquél signo enrevesado y absurdo, que sólo su autor podía dominar o con otros muchos cientos de signos convencionales, los cuales venían a tapar el desconcierto y descontrol de ser enseñanzas e incapaces de establecer un sistema coherente y definitivo, sin altibajos y uniformidad y con unos valores profesionales que les llevara a desarrollar esta asignatura en las más altas esferas de la vida administrativa del país: La secretarial, escalas administrativas de muchos cuerpos ministeriales y sociedades mercantiles, y la parlamentaria en las Cortes Generales y otros organismos oficiales.

Es difícil imaginarse como las personas caen ingenuamente en la trampa de la publicidad y como reacciona ante lo nuevo, lo rápido y aquello que se le ofrece como la solución a su problema, pero con la salvedad de que si no consigue el objetivo deseado se debe a su incapacidad e ineptitud y no a los métodos o sistemas que se le ofrecen como salvación de su vida profesional y social.

Es difícil igualmente imaginar como es posible que alguien piense que en dos siglos y medio de existencia, los insignes maestros y estudiosos de esta especialidad no hayan descubierto la fórmula ideal para coger la palabra hablada –a cualquier velocidad- y sin embargo en los tiempos que corren se haya retrocedido increíblemente hasta casi desaparecer esta maravillosa ciencia. La respuesta es muy sencilla. Estas fórmulas y estas técnicas siguen existiendo, estamos impartiéndolas día a día, lo que ocurre es que a los verdaderos profesionales no nos interesa la publicidad y mucho menos la engañosa, ni los beneficios que esta pueda reportar mientras se utiliza a las personas que confían en ella; a nosotros sólo nos interesa el trabajo bien hecho, el progreso de sus alumnos, y el comprobar como cada curso aprueban esas oposiciones y se colocan definitivamente en esos puestos tan deseados.

La Federación Taquigráfica Española desde su creación, imparte sus técnicas taquigráficas directamente de las enseñanzas de Francisco de Paula Martí, de Flórez de Pando, de Soto Gangoiti, de González Entrerrios, de Juan J. Moya Aroca, insignes taquígrafos, todos de la misma escuela, precursora de la mejor taquigrafía del país, con un método ágil y fácil, de combinaciones perfectas, con signos de alta resolución y perfección que abarcan desde combinación de declinaciones del artículo hasta terminaciones polisilábicas, de prefijos para cualquier caso o problema que plantee nuestro idioma; signos verbales, partículas negativas, signos convencionales y en fin, todo lo relativo y necesario para que el alumno-opositor se encuentre en la seguridad de que con su trabajo, esfuerzo y los medios que ponemos a su alcance obtendrá con relativa facilidad la meta deseada.

El sistema, una vez acabado el periodo de aprendizaje, -entre 3 y 4 meses- obtiene una velocidad punta entre 60 a 80 palabras por minuto. En unos meses más, dependiendo del interés y el esfuerzo del alumno, se consigue la velocidad deseada (100 palabras por minuto, aproximadamente), para la Escala Administrativa de las Cortes Generales, Asamblea de Madrid, otros organismos estatales, o la empresa privada (Taquigrafía comercial). Con un periodo superior (140/160 palabras por minuto, de ahí en adelante) para el Cuerpo de Taquígrafos, Congreso y Senado, Asamblea de Madrid, Ayuntamiento y Cámaras Representativas (Taquigrafía Parlamentaria).

Este sistema ha sido utilizado desde Martí hasta 1903 (creación de la Federación Taquigráfica Española), y desde entonces hasta la actualidad, con absoluta profesionalidad, creando insignes taquígrafos de las Cortes Generales; ha obtenido la formidable velocidad de 210/215 palabras por minuto; ha desarrollado sus conocimientos durante los últimos 40 años en la formación internacional; ha impartido sus técnicas durante 30 años en los planes de Formación Profesional, dependiente del Ministerio de Trabajo (P.P.O, antiguo Plan FIP) o INEM (Nuevo Plan) y formado durante 25 años a decenas de funcionarios en las oposiciones de acceso a la Escala Auxiliar Administrativa (hoy escala Administrativa) de las Cortes Generales, obteniendo, entre otros logros, a través de su dilatada singladura, el primer puesto en diversas y últimas convocatorias, además de otros puestos entre los diez primeros de cada una de ellas.

Esta Federación está abierta a cualquier tipo de información, coloquio, debate o conferencia, con personas de cierta formación en esta materia, así como con profesionales o centros de Formación Profesional que quieran comentar estas manifestaciones, en la confianza de que serán debidamente cumplimentados, tanto en sus inquietudes como en las preguntas que tengan a bien formularnos, referentes a cuanto hemos expuesto anteriormente.